Ciudades amigables para moverse en bicicleta

Desde hace un tiempo, unido a la tendencia sostenible y de convivencia con el medio ambiente, que se está asentando en estos años, se ha visto un aumento del uso de la bicicleta en deprimiendo de el del automóvil sobre todo en las grandes ciudades.

Moverse en bici es la tendencia del momento. El auge de este medio de transporte barato, limpio y ligero es algo que llama la atención en el día a día de muchas grandes urbes.

COPENHAGUE

En los últimos 10 años la capital danesa invirtió más de 130 millones de euros en infraestructuras para ciclistas. Tiene 16 nuevos puentes para ciclistas y peatones. 8 abrieron en los últimos dos años.

AMSTERDAM

Amsterdam es más conocida por tener más bicicletas que coches, lo que desembocó en que los ciclistas no tenían donde estacionar sus bicicletas. Y, a su vez, hizo posible que el municipio elaborara un plan para construir 40 mil estacionamientos hasta 2030.

Supo integrar las dos ruedas en todos los aspectos de sus habitantes. Según las últimas estadísticas, un 75% de sus 750.000 habitantes tiene una bicicleta y un 50% la usa a diario. Entre sus méritos destaca una infraestructura dedicada a la facilitación del uso de la bicicleta (el 90% de la ciudad cuenta con “bicisendas”), el diseño de zonas 30km/h y una voluntad política que trabaja en impulsar este transporte sostenible. Hay pocos lugares donde se disfrute del ciclismo urbano como en Ámsterdam.

NUEVA YORK

Esto que es claramente positivo, ha planteado algunas controversias. Por ejemplo, para que el uso de la bicicleta sea cómodo y aceptable en las ciudades debe existir una red de carril bici, que lo acompañe, pues necesitamos que los usuarios de este vehículo se sientan seguros mientras circulan por las mismas, y la creación de los mismos, no ha estado bien vista por todos los usuarios, tanto de automóviles como de bicicletas así como los viandantes. Esto es, porque muchas veces la creación del mismo, sacrifica espacio para aparcar y circular con los vehículos motorizados, y espacio que pierden los peatones para caminar.

Sin embargo, esto solo puede aceptarse tras asistir a un cambio de mentalidad por parte de la población de las ciudades. Vamos a observarlo con un ejemplo, de dos ciudades muy distintas y lejanas entre sí Nueva York y Sevilla.

En Nueva York, aunque los carriles bici han disminuido el espacio de circulación de los coches, estos se mueven con mayor velocidad. Y no porque hayan disminuido cuantitativamente los desplazamientos en este vehículo, sino que han aumentado los usuarios del transporte público y las bicicletas. Tanto es así, que el servicio público de bicicletas de Nueva York ha tenido una gran acogida, atrayendo a más de 75000 usuarios al año.

Así, la solución no solo está en un cambio de la trama urbana sino también de mentalidad. Ahora en el centro ya no hay tanto aparcamiento, por lo que es “una lata” ir en coche y mucho más preferible usar el transporte público y la bicicleta. E intrínsecamente, los que no pueden prescindir del coche, encuentran que el número de aparcamientos es totalmente proporcional a su uso. Se ha cambiado la mentalidad y todos salen ganando.

SEVILLA

El otro ejemplo que os proponemos es mucho más cercano a casi todos nosotros, el caso de la ciudad de Sevilla. Aunque no es la mejor ciudad del mundo para el uso de la bicicleta (esta es Amsterdam), es la cuarta mejor del mundo y la primera española en esta lista. La capital hispalense puede presumir de ocupar el cuarto puesto en el ranking de ciudades más amigables para la bicicleta elaborado por la prestigiosa revista online Copenhagenize.eu, por delante de Berlín, Tokyo o Dublín, entre otras.

Aunque es cierto que un principio la construcción del carril bici, creó cierta controversia, es obligatorio resaltar que ha día de hoy se puede considerar todo un éxito. El uso de la bici ha pasado del 0,5% en 2006 al 7% en la actualidad. Este crecimiento viene determinado por un crecimiento rápido de la ciudad en este sentido, y la creación de un carril bici que el primer año había alcanzado los 80 km y que hoy en día alcanza unos 120 km, cuya ampliación llegaría a los 190 km.

De hecho, esto la ha convertido en un ejemplo a seguir en el ámbito Europeo y ciudades como Londres, se están “fijando” en Sevilla (a la vez que en otras ciudades como Amsterdam o Berlin), a la hora de trazar un nuevo sistema urbano de carril bicicleta.

Además, ha contribuido en gran manera a este aumento la creación de un sistema público de “alquiler” de bicicletas, el denominado “Sevici”, que permite el uso de las bicicletas publicas por un precio al año. De esta manera no se ha hecho necesaria el tener una bicicleta en propiedad para poder utilizarla por la ciudad.

Al igual que en Nueva York, lo que al principio supuso un problema para el tráfico rodado se ha traducido en una disminución de los automóviles y un crecimiento del tráfico en bicicleta.

En Efimarket.com llevamos ya tiempo comentando la importancia de la movilidad sostenible y el vehículo eléctrico como medios de transporte.