El interruptor de control de potencia (ICP)

Manguera¿Sabes qué es el interruptor de control de potencia y para qué sirve? ¿Has recibido una carta de tu compañía eléctrica diciendo algo de un ICP? ¿No lo tienes y te ha dicho un conocido que es obligatorio instalarlo? En este artículo vamos a hablar del ICP, para qué sirve, si es obligatorio tenerlo instalado y quién debe realizar la instalación. Veremos además que podemos reducir el importe de nuestra factura eléctrica instalando el ICP.

Tal y como vimos en el artículo sobre la factura eléctrica, existe un concepto denominado “potencia contratada” que es la potencia que nos reserva la compañía eléctrica. Esta potencia es la máxima que se puede consumir, y se determina considerando un coeficiente de simultaneidad a los receptores de la vivienda u oficina.

Por ejemplo, si disponemos de horno, microondas, lavadora, lavavajillas, plancha, secador de pelo, etc, la suma de la potencia de todos ellos es muy elevada (más de 10 kW, diez mil vatios). Sin embargo, consideramos que no todos los aparatos van a funcionar a la vez y se contrata la potencia que más se aproxime a nuestras estimaciones. Existen distintos valores normalizados para la potencia a contratar, siendo los más habituales en viviendas y pequeñas oficinas los valores de 3,3 y 5 kilovatios. Últimamente, debido a la cada vez mayor potencia demandada, principalmente debido a los aires acondicionados, se está contratando el valor de 9,2 kW.

El interruptor de potencia es un dispositivo que se coloca a la entrada del cuadro eléctrico (en el propio cuadro o en una cajita colocada a su lado) y se encarga de limitar la potencia consumida. Por este motivo se le conoce también como limitador de potencia. Al superarse la potencia contratada, el dispositivo actúa (de forma un poco rudimentaria pero efectiva) cortando el suministro eléctrico. Esto nos deja sin suministro hasta que volvemos a activar el ICP manualmente. Con este método la compañía eléctrica controla que no consumamos más potencia de la contratada.




Antiguamente el dispositivo que realizaba esta función era un simple fusible, que se conocía coloquialmente como “plomo”. Los que tenemos más edad recordaremos la expresión “han saltado los plomos” cuando excedíamos la potencia contratada.

Esta desconexión fortuita del suministro, aunque podría parecer lo contrario, sucede en contadas ocasiones tal y como demuestra la realidad, puesto que la simultaneidad en los aparatos es muy baja. De todas formas, si se convierte en algo frecuente, es indicativo de que nuestra potencia contratada y simultánea están muy próximas, siendo recomendable una ampliación de potencia contratada (con su coste adicional en la factura, lógicamente).

La realidad es que numerosas instalaciones actuales (las antiguas y muchas que han sido reformadas) no disponen de ICP, resultando muy difícil para la compañía suministradora el control de la potencia eléctrica consumida. LLegados a este punto, se procede a una modificación progresiva de la normativa vigente para obligar a instalar el ICP.

Interruptor control potencia ICP
Aspecto habitual de un ICP y su caja

La primera reforma legislativa que regula esto es el Real Decreto 1454/2005, que estableció la obligatioriedad de disponer de elementos de control de pontencia en todas las instalaciones eléctricas. Más adelante, en el año 2008 se pudo en marcha el procedimiento por el cual las empresas distribuidoras deben comunicar a los consumidores esta obligación. Este es el motivo por el que estamos recibiendo cartas de nuestra compañía eléctrica (se establecen hasta dos envíos por cliente) avisándonos de la necesidad del ICP.

Finalmente, a través de la Orden ITC/1559/2010, se establece como fecha límite el 16 de Junio de ese mismo año para la instalación del ICP. ¿Y si no lo hemos instalado para esa fecha? ¿Nos cortan el suministro? Pues no, la legislación marca como “solución” que la compañía eléctrica nos suba la factura hasta que se realice la instalación del ICP. Y la penalización aplicada no es precisamente baja.

Concretamente, basándose en que no se sabe qué potencia se está consumiendo, la compañía eléctrica modifica las condiciones de facturación y nos aumenta la potencia contratada sobre la que se calcula la factura. La potencia contratada que nos facturarán es de 10 kW para potencias contratadas originalmente de cinco kilovatios o menos, y de 20 kW para potencias de hasta 10 kilovatios.

Tomando el ejemplo más habitual de viviendas con 3,3 kilovatios contratados, estamos hablando de una penalización que triplica el término de facturación debido a la potencia contratada (pasamos de 3 a 10). Si recordamos del artículo de la factura eléctrica que por cada kilovatio de potencia contratada se pagan 1,48 euros al mes, estamos sufriendo un recargo de casi 7 euros en el recibo. Realmente es una cantidad a tener en cuenta.

Desde Efimarket nos consta que todavía queda muchísima gente sin ICP, bien porque viven fuera y no han recibido las cartas, bien porque no han entendido lo que les pedía la compañía (esto es habitual en personas de la tercera edad), o directamente porque no han querido pagar la instalación del ICP. Sea de la forma que sea, hay mucha gente pagando un recargo muy importante desde hace más de un año sin ser conscientes de ello. Y lógicamente, la compañía eléctrica no va a protestar por incrementar las facturas de los clientes.

Realmente aquí ya no estamos hablando de ahorrar energía, sino de impedir que nos cobren más dinero de la cuenta. ¿Cómo podemos regularizar nuestra situación? Los pasos a seguir son los siguientes:

1.- Comprobar si tenemos el IPC instalado. Como ya hemos dicho, se encuentra dentro de una cajita al lado del cuadro o bien en el propio cuadro. Es muy fácil de identificar porque suele llevar un precinto y lleva marcadas las siglas “ICP”. Si no nos queda claro, podemos revisar nuestra factura eléctrica a ver si aparece una potencia contratada excesiva.

2.- Si tenemos ICP instalado, pero no está precintado, a efectos legales no nos sirve. Tendremos que avisar a la compañía eléctrica para que envíen un técnico a verificar y precintar el ICP. A partir de aquí nuestra factura volverá a la normalidad.

3.- Si no tenemos ICP instalado, podemos alquilarlo a la compañía eléctrica o contratar a un instalador autorizado para que lo instale. En el primer caso la compañía eléctrica nos cobrará una cuota por alquiler mensual del ICP. En el segundo caso, os cobrarán por el trabajo una sola vez. Es recomendable solicitar varios presupuestos.

En cualquier caso, y teniendo en cuenta que muchas de las viviendas con este problema son antiguas o con instalaciones fuera de normativa, recomendamos encarecidamente que se avise a un instalador autorizado para comprobar la situación de la instalación existente y si lleva instalado el ICP correctamente. Aquí estamos entrando ya en un tema de seguridad eléctrica, y lo mejor es dejar el tema en manos de un profesional. Además es necesario aportar el certificado de un instalador autorizado para legalizar nuestra situación.

Con este artículo esperamos que os quede claro el asunto de la instalación del interruptor de control de potencia. Si tenéis dudas para identificar vuestro ICP, enviadnos una fotografía de vuestro cuadro y os responderemos enseguida. Recordad que Efimarket es vuestro fiel asesor.

Imagen cabecera | Fuente: Fabricantes

Imagen artículo | Fuente: Cables eléctricos por Vera Kratochvil

Serie Movilidad Sostenible: presentación

Autobus de jugueteLa movilidad sostenible está de moda. Medios de comunicación, políticos y expertos de todo tipo hablan continuamente sobre ella. Pero, ¿sabemos lo que es exactamente la movilidad sostenible? ¿Conocemos qué puede aportar para nuestro ahorro? Todas estas dudas y mucho más las resolveremos en esta nueva serie temática, que como siempre va a formar parte de la GUÍA EFICIENCIA ENERGÉTICA EFIMARKET.COM.

Para entender el concepto de movilidad sostenible tenemos que situarnos en el ámbito de la protección medioambiental. Para proteger el medio ambiente estamos llevando a cabo numerosos planes para reducir el consumo energético y las emisiones de CO2 a la atmósfera. Aunque podamos pensar que esta batalla se encuentra focalizada en el tema de las centrales de generación eléctrica y las energías renovables, existe otro frente abierto muy importante. Como sociedad desarrollada que somos, estamos obligados a realizar una gran cantidad de desplazamientos (que ahora llamamos movilidad) por motivos personales o de trabajo. Y prácticamente este modelo de movilidad se base en el uso del coche particular.

Según los datos del Ministerio de Fomento, la mitad de los kilómetros recorridos son interurbanos (entre ciudades), un 20% rurales y un 30% de tipo urbano. Aunque los porcentajes se mantienen, en los últimos 15 años los desplazamientos han aumentando en un 90%. En términos absolutos, el transporte supone el 40% de toda la energía consumida en España, convirtiéndose en uno de los grandes objetivos de la eficiencia energética.

La situación actual nos lleva a responsabilizar al transporte de la cuarta parte de las emisisones de gases de efecto invernadero a la atmósfera. La mayoría de estas emisiones son debidas al transporte por carretera.

No obstante, la movilidad tiene efectos mucho más amplios sobre el medio ambiente, la salud y el bienestar. Estos efectos son especialmente importantes en zonas urbanas, donde es necesario combinar el uso del transporte con el bienestar de los ciudadanos.

El deterioro del aire es uno de los efectos inmediatos del uso continuado del transporte, principalmente debido al dióxido de nitrógeno y las pequeñas partículas emitidas que son los contaminantes que más afectan a la salud.

Atasco de coches
Convivir con el tráfico se ha convertido en un mal necesario en las ciudades. La movilidad sostenible pretende ayudar a realizar un uso razonable, confortable y más eficiente del transporte.

También se estima que casi un 30% de los hogares se ven afectados por el ruido producido por el tráfico. Si vivimos en una ciudad, como la mayoría de nosotros, el ruido de los vehículos es algo ya asumido por desgracia, tanto de día como de noche. Esto a largo plazo nos hace vivir más estresados, dormir peor y estar deseando irnos fuera en vacaciones.

Otra consecuencia de la movilidad, principalmente urbana, son los atascos. ¿Quién no ha sufrido grandes atascos provocando llegar tarde al trabajo o a nuestras citas personales? ¿Quién no ha pensado en estas situaciones que sobran coches en el mundo?

No contentos con todo esto, el tráfico deja unas lamentables cifras de siniestralidad que podrían verse reducidas con un uso más sostenible del coche, además por supuesto combinado con las necesarias medidas de seguridad vial.

A la vista de estos datos, se han iniciado políticas de reducción de emisiones de los vehículos fabricados, consiguiendo un 17% menos de emisiones de CO2 por kilómetro en los coches nuevos. No obstante, es tal el incremento de desplazamientos que son necesarias otras medidas para combatir la cada vez mayor contaminación.

Aquí es donde aparece la movilidad sostenible. Bajo este nombre tan mediático encontramos un grupo de medidas y formas de actuar enfocadas a combatir todos estos efectos negativos de la movilidad. El objetivo de un uso responsable del transporte es la reducción de la energía consumida (eficiencia energética) y una mejora en nuestra calidad de vida, que últimamente tiene bastantes deficiencias…

Como siempre ocurre en estos asuntos de eficiencia energética, la movilidad sostenible es cosa de todos. Nuestra contribución no es importante sino fundamental para lograr entre todos un ahorro energético importante y una calidad de vida mejor.

Y a esto vamos a dedicar esta nueva serie temática. Siguiendo nuestra trayectoria de eficiencia energética y ahorro en el hogar y las pymes, vamos a hablar entre otras cosas sobre el vehículo eléctrico. Veremos la situación actual y las ventajas del coche eléctrico, las bicicletas eléctricas, incluso la nueva moda de los patinetes eléctricos. Y por supuesto toda una colección de consejos para reducir nuestra factura energética a través de la movilidad sostenible.

Como siempre, ponemos a vuestra disposición esta nueva serie temática en el ámbito de la Guía Eficiencia Energética Efimarket.com, esperando vuestros comentarios, aportaciones y sugerencias para próximos artículos.

Imagen cabecera | Fuente: Autobús por Joy Shrader

Imagen artículo | Fuente: AM Hora punta en Beijing por Scott Meltzer

Serie Eficiencia Energética y ahorro en las pymes: presentación

Texto Business en 3DCon este artículo damos comienzo a una nueva serie temática, esta vez dedicada a la eficiencia y el ahorro en la pequeña y mediana empresa (pymes). Las pymes se encuentran en una situación complicada, pues sus facturas energéticas son más elevadas que en el caso de los hogares, pero no tienen la dimensión suficiente para que sean rentables las soluciones de ahorro energético de tipo industrial. Dicen los estudios que las pymes pueden ahorrar una media del 20% de la energía consumida. En esta serie vamos a aprender cómo podemos ahorrar en la factura de nuestras pequeñas y medianas empresas. Esta serie temática va a formar parte de la GUÍA EFICIENCIA ENERGÉTICA EFIMARKET.COM.

El tejido empresarial de España está formado en su gran mayoría por pequeñas y medianas empresas. El incesante aumento del precio de la energía (subidas del precio de la electricidad, subidas del precio del gas, etc) supone un duro incremento en la factura final de las empresas. Esta situación, que se desarrolla en un ámbito económico adverso, lleva a situaciones muchas veces inasumibles para la rentabilidad de las pymes. Nos vemos obligados a reducir gastos como sea para mantener en funcionamiento la empresa. Si conseguimos reducir el consumo energético de la empresa evitaremos recortar gastos en otras partidas, e incluso salvar varios puestos de trabajo.

A nivel global, ese 20% de margen para el ahorro que tienen las pymes supone casi 1500 millones de euros, que podrían invertirse en 50 mil puestos de trabajo. Además, este ahorro de consumo supondría la energía consumida al año por tres millones de hogares y una emisión de 10 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera. Así se desprende de los datos de un estudio realizado por Unión Fenosa sobre la gestión de la demanda a nivel de pequeño y mediano consumidor.

Según los datos estadísticos de estudios recientes, los sectores con mayor ineficiencia energética son los destinados a comercio, restaurantes, cafeterías y servicios profesionales (despachos). Podemos sospechar de la importancia que tiene la energía eléctrica en este tipo de actividades, principal culpable de engordar el recibo de electricidad. Por este motivo la parte central de esta serie temática se va a centrar en el consumo eléctrico en las pymes.

Realizando un análisis de las pymes españolas nos damos cuenta que es necesario actuar en varios frentes para lograr la necesaria eficiencia energética. Las pymes disponen de un margen importante para reducir su consumo eléctrico, siendo perfectamente rentable la adopción de medidas de ahorro energético. Sin embargo, en general la pequeña y mediana empresa no está totalmente concienciada sobre los beneficios y los ahorros que le puede suponer implantar una política energética.

Jugando al ajedrez
Mantener el gasto energético controlado se parece cada vez más a una partida de ajedrez. Tenemos que mover muy bien nuestras piezas para resultar vencedores.

Además, aún en el caso de existir una concienciación en eficiencia energética, en general los directivos y trabajadores de las pymes carecen de formación técnica suficiente para adoptar con plenas garantías acciones de uso eficiente de la energía. Este es el gran problema de las pymes, pues se encuentran en el rango de consumo donde es necesario realizar acciones de ahorro y uso racional de la energía, pero carecen de entidad suficiente como para tener un experto en plantilla.

Nuestra experiencia nos demuestra que las pymes se debaten en este fatídico intervalo, gastan mucha más energía que los hogares pero no disponen de los medios y las soluciones técnicas de la gran industria, con personal cualificado dedicado a estas tareas. Tampoco existe una cultura implantada sobre el uso de servicios energéticos (auditoría energética). Desde Efimarket.com nos ponemos a vuestra disposición para ayudaros a ser vuestro propio gestor energético y asesoraros para ahorrar energía en las pymes. Podéis enviarnos vuestras dudas y consultas a través de la sección Jose y Tania responden, y os ayudaremos a gestionar vuestra factura eléctrica.

Con esta serie temática dedicada a la eficiencia energética y ahorro en las pymes, pretendemos ofrecer a las pequeñas y medianas empresas información suficiente para:

  • Sensibilizar. Queremos que toméis conciencia sobre la necesidad de adoptar modelos de ahorro energético, tanto por la reducción de la factura como por su impacto a nivel medioambiental.
  • Informar. Es importante conocer cuáles son las diferentes opciones de eficiencia y ahorro energético, para poder planificar una política de uso sostenible y razonable de la energía.
  • Asesorar. Estamos a vuestra disposición para ayudaros a tomar decisiones con plenas garantías, avalados por una adecuada formación técnica y amplia experiencia en el sector. Os ayudamos a reducir vuestra factura energética.

Para implantar una adecuada política de ahorro energético en una pyme consideramos necesario incidir en tres pilares fundamentales: cultura energética, control energético e innovación tecnológica. A través de esta serie de artículos esperamos sentar las bases para que tengáis una cultura energética y de ahorro, asumiendo un consumo responsable (y más económico) de la energía. Publicaremos sendos artículos sobre el ahorro en iluminación y en climatización, que son los dos elementos problemáticos.

En cuanto al control energético, a través de otro artículo sobre sistemas y dispositivos de control del consumo de la energía os explicaremos cómo llevar la cuenta de la energía eléctrica que estamos gastando y cómo deducir actuaciones de ahorro a través de los datos obtenidos.

Y por último, y no por ello el menos importante, está la innovación tecnológica. Este tema será a lo largo de la serie temática, donde descubriremos qué nuevas tecnologías más eficientes están en el mercado, haciendo especial énfasis en la iluminación.

En esta serie no podemos dejar de lado otro tema de gran importancia, que son los contratos de suministro eléctrico para pymes. Nos adentraremos en este confuso mundo y aprenderemos qué tipo de contrato es más adecuado para nuestra empresa.

Esperamos que esta nueva serie temática, en el ámbito de la Guía Eficiencia Energética Efimarket.com, os resulte de gran interés, y que por supuesto os suponga ahorros importantes (que no está la situación para tirar dinero innecesariamente).

Imagen cabecera | Fuente: Business por Kosta Kostov

Imagen artículo | Fuente: Chess Players in Dupont Circle

Utilización eficiente del aire acondicionado

Termometro analógico de maderaAhora que nos hemos concienciado para ahorrar, hablaremos del calor del verano y los aparatos de aire acondicionado, este año, además coincide  su puesta en marcha con la subida del precio de la energía eléctrica.

¡Es que hace tanto calor…! En España, país de veranos muy severos, el aire acondicionado se ha convertido en una necesidad a pesar de las enormes facturas eléctricas a final de mes. En el artículo de hoy vamos a aprender cómo podemos optimizar el consumo (ahorro energético en el hogar) y reducir la factura eléctrica. No solamente es importante el confort térmico, sino también el “confort” de nuestro bolsillo.

El primer consejo parece obvio: no poner en marcha el aire acondicionado. Esta solución tan “tonta” tiene más sentido del que parece a primera vista. Además de ahorrar energía eléctrica y evitarnos algún que otro constipado innecesario, en muchas ocasiones la brisa existente o un simple ventilador nos puede refrescar bastante bien. Por una parte, por las mañanas a primera hora y sobre todo a la puesta del sol suelen aparecer brisas relativamente frescas que nos hacen la situación más agradable. Abriendo las ventanas refrescamos la habitación y renovamos el aire, que nunca viene mal. Por otra parte, el uso de ventiladores que mueven el aire, aunque no reducen la temperatura real de la habitación, sí que proporcionan una sensación térmica agradable gracias a la corriente de aire que produce. Este método es muy utilizado durante las horas de sueño, pues los ventiladores son bastante silenciosos. Por supuesto que consume energía un ventilador, pero en cantidades muy inferiores a un aparato de aire acondicionado.

Estamos de acuerdo en que no es comparable a tener la habitación climatizada constantemente a 25 ºC de temperatura, pero podemos reducir la franja horaria en que utilizamos el aire acondicionado. Lógicamente hay que considerar la climatología de cada zona, que obliga en algunos casos a recurrir sí o sí al aire acondicionado casi todo el día.

En las horas del día en que utilizamos el aire acondicionado tendremos en cuanta una serie de recomendaciones para su uso eficiente. Quizás unos de los aspectos más importantes es mantener la temperatura de la habitación (a través del termostato) entre 25 y 26 grados en verano. Este rango es el recomendado para un aprovechamiento eficiente de la climatización, además de ser una temperatura adecuada para la salud, evitando así resfriados o infecciones respiratorias tan típicas en estas fechas. Un ejemplo de la importancia de este rango de temperatura es su obligatoriedad por normativa para todos los sectores distintos al doméstico, con el fin de garantizar un equilibrio entre bienestar y consumo energético. Se estima que cada grado de temperatura interior fuera de este rango genera un consumo adicional del 10% de energía.

En ocasiones la habitación a climatizar puede estar a mayor temperatura que la calle, por ejemplo si se ha tenido todo el día cerrada dándole el sol mientras estamos en la playa, y queremos enfriar el aire para la cena. Es recomendable abrir las ventanas para ventilar el aire, sacando de esta forma el aire caliente y haciendo entrar aire limpio y saludable. Una vez que tenemos la habitación más fresca y con aire limpio, ponemos en marcha el aire acondicionado y necesitaremos menos energía para enfriar la habitación.

Globo terraqueo con aire acondicionado
En estas fechas veraniegas el uso del aire acondicionado es generalizado.

En relación al termostato, queremos hacer una pequeña aclaración sobre su funcionamiento. Se trata de un sensor de temperatura que mide la temperatura en el punto exacto donde se encuentra, que en teoría debe ser la temperatura media de la habitación. Si el termostato está en una próximo a una fuente de calor (un electrodoméstico, una bombilla, una ventana, o incluso una persona), la temperatura que mide es superior a la media de la habitación y por lo tanto mantendrá funcionando el aire acondicionado para reducir esa temperatura ficticia, enfriando en exceso la habitación. Es importante que el termostato se encuentre situado en un lugar adecuado sin que se vea afectado por fuentes de calor.

Una vez que tenemos climatizada la habitación, nuestra intención principal es mantener las condiciones de confort con el mínimo de consumo del aparato de aire acondicionado. Para ello es fundamental mantener las ventanas y puertas cerradas para evitar el escape del aire frío y la entrada de aire caliente. Si se necesita salir, hay que cerrar la puerta inmediatamente. La entrada de aire caliente baja de forma importante la temperatura media y obliga al aparato de aire acondicionado a enfriar ese aire adicional. Pensemos que si la temperatura de la calle está a 34 grados, entra aire a 10 grados por encima de la temperatura de la habitación.  Por supuesto esto también es aplicable a nuestros viajes! En caso de que estemos usando el aire acondicionado del coche, tampoco deberíamos abrir las ventanillas.

En este mismo sentido hay que considerar el aire que escapa por las aperturas de puertas y ventanas. Tenemos que prestar especial atención al sellado correcto de las puertas y ventanas. Si la edificación es antigua, es recomendable colocar juntas de goma o similar para evitar que se escape el aire. Disponer de muros con aislamiento térmico también es fundamental para reducir las pérdidas, aunque este no es un aspecto que podamos solucionar fácilmente si el edificio ya está construido.

Tan importante como impedir que salga el aire frío de la habitación es impedir que entre el calor de la calle. ¿Cómo podemos lograr esto? El mayor aporte de calor se produce a causa de los rayos solares a través de los cristales. Además este calor se almacena en los muros interiores y se desprende con posterioridad hacia la habitación. Colocando toldos podemos dejar la ventana en sombra e impedir que entre el sol directamente a la habitación. Si disponemos además de cortinas y persianas también podemos reducir la entrada del sol. Resumiendo, cuanto más calor dejemos entrar desde la calle, más energía consumirá el aparato de aire acondicionado para enfriar la habitación. ¡El sol directo que entra a la habitación nos cuesta dinero!.

Mantener las luces encendidas en habitaciones vacías también contribuye a calentar el ambiente. Pensemos que supone unos 100 vatios de calor generándose continuamente, calor que debe compensar el aire acondicionado cuando se ponga en marcha. Si todos podemos usar la misma habitación para hacer nuestras actividades conseguiremos ahorrar energía, tanto en el consumo de las luces como en el del aire acondicionado. Esto tambien puede reducirse utilizando iluminación eficiente, que reduce el calor emitido por las bombillas, reduciendo las necesidades de climatización.

Otro aspecto que influye en el uso eficiente del aire acondicionado es la vestimenta. No tenemos la misma sensación térmica si llevamos mucha ropa que si adoptamos un atuendo más veraniego. Si estamos obligados a llevar camisa de manga larga y corbata vamos a tener más calor que si vamos en camiseta. Adaptando la forma de vestir podemos llegar a un confort térmico sin necesidad de bajar en exceso el termostato.

Si nos lo podemos permitir, podemos adaptar también el horario de nuestras actividades a las horas de menor calor. A primera hora de la mañana y a última hora de la tarde (que todavía hay luz natural) el calor es bastante más llevadero. Si nos levantamos pronto podemos aprovechar varias horas de fresco antes de que empiece a calentar el sol. Además ya lo dice el refrán, a quien madruga…

Por último, para garantizar un consumo eficiente del aparato de aire acondicionado es necesario que funcione correctamente. Es importante hacer un adecuado mantenimiento del aparato, sobre todo en la limpieza de los filtros, que aumentan sensiblemente el consumo. Además, un filtro sucio puede provocar alergias y enfermedades. Por otro lado, la unidad exterior de aire acondicionado trabaja mejor cuando expulsa el calor a un ambiente a menor temperatura, por lo que es aconsejable que esté protegida del sol.

Lógicamente, la eficiencia de un aparato de aire acondicionado repercute en el consumo eléctrico. En los últimos años se ha mejorado enormemente el rendimiento de los sistemas de climatización, por lo que se recomienda sustituir los modelos antiguos por aparatos con etiquetado energético de clase A, que tienen un consumo muy inferior a los anteriores. Publicaremos más adelante un artículo sobre este tema.

Como podéis ver, el uso eficiente del aire acondicionado no esconde más secretos que los del sentido común. Siguiendo una serie de sencillos consejos podemos reducir el consumo necesario en climatización durante este verano. Las centrales eléctricas emitirán menos CO2 a la atmósfera y nuestra cuenta bancaria nos lo agradecerá. La eficiencia energética en el hogar repercute en el bienestar de todos.

Imagen cabecera | Fuente: Termómetro de madera por Petr Kratochvil

Imagen artículo | Fuente: Rising-Temperatures Air Conditioning the GLobe

Serie Eficiencia Energética y ahorro en el hogar: agua

Grifo agua¿No sabes como ahorrar agua? El consumo de agua en el hogar es importante, según los datos del Instituto Nacional de Estadística el consumo medio por habitante en España es de 149 litros al día. Y esto se paga en el recibo al final de mes. Te ayudaremos en este artículo a ahorrar agua sin renunciar al confort.

¿Sabemos cuántos litros de agua gastamos en las tareas cotidianas? ¿Consume tanta agua nuestra lavadora o lavavajillas? ¿Podemos hacer algo para reducir el gasto de agua? . Vamos a ver cómo podemos ahorrar agua en este nuevo artículo de la serie Eficiencia Energética y Ahorro en el hogar, que va a formar parte de la GUÍA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN EL HOGAR EFIMARKET.COM.  Además, como sabemos que estás preocupado por ahorrar en la factura de la luz, te invitamos a seguir nuestro blog, donde encontrarás consejos para reducir la factura de la luz de forma fácil.

La importancia del ahorro en el consumo de agua no hace falta ser resaltada. Los abultados recibos de agua a final de mes, las restricciones en el suministro de agua potable en algunas regiones españolas y la polémica sobre el trasvase del agua y las desaladoras dan buena cuenta de la existencia de un problema de grandes dimensiones. Dentro de este panorama, se estima que el consumo de agua de los hogares españoles es superior al 10% del total.

De acuerdo con un estudio realizado por el Pacific Institute, las necesidades mínimas de agua por persona (considerando bebida, servicios de higiene y preparación de comidas) son de 55 litros al día. Actualmente estamos consumiendo el triple de este valor. Por lo tanto, por economía familiar y por un consumo responsable para eficiencia energética en el hogar y en nuestro planeta, nos interesa reducir este consumo. Además, como estamos viendo, tenemos bastante margen para ello.

Como ya adelantábamos en la segunda entrega de auditoría energética, consumimos unos 12 litros por minuto mientras usamos el lavabo, 15 litros por minuto mientras nos duchamos, 15 litros en la cisterna del aseo, 60 litros de agua en total cada vez que ponemos un lavavajillas, 90 litros una lavadora, etc. La última generación de electrodomésticos hace un uso más eficiente del agua, pero los que tenemos habitualmente en nuestros hogares no son precisamente un ahorrador energético. Podemos actuar en dos frentes simultáneamente, haciendo un uso responsable del agua en nuestras actividades diarias, e instalando dispositivos de ahorro de agua.

Dentro del ámbito de consumo responsable se encuentra como siempre el sentido común. Los consejos más habituales para el ahorro de agua en el hogar son los siguientes.

  • Sustituye el baño por la ducha, ahorrarás aproximadamente 60 litros de agua.
  • Cierra el grifo durante las tareas de higiene (afeitarse, lavarse los dientes, etc) si no lo estás usado. Se estima un ahorro de 15 litros.
  • Revisa muy bien los grifos. Si están antiguos y gotean, o nos los dejamos mal cerrados, podemos estar gastando alrededor de 30 litros al día.
  • La lavadora y el lavavajillas son los electrodomésticos que más agua gastan. Intenta aprovechar toda su capacidad y no hacer cargas parciales.
  • No tengas el grifo abierto si no es necesario mientras friegas los platos. Son casi 100 litros de agua malgastados.
  • Descongelar los alimentos con agua del grifo supone un consumo de 15 litros de agua. Se recomienda dejar que se descongele a temperatura ambiente. También es preferible lavar la carne, frutas y verduras en un recipiente y no bajo el grifo.
  • No utilizar el WC de papelera. Si cada colilla de un cigarrillo que tiramos nos cuesta 15 litros de agua de la cisterna, mal vamos.
  • Si tenemos jardín o plantas, es aconsejable regar durante la noche para reducir la evaporación del agua y aprovecharla mejor.
  • Y por último, nuestro coche lavado con esponja queda igual o mejor que con una manguera, y el consumo de agua es muchísimo menor.
Dibujo de grifo abierto
No tengas el grifo abierto si no es necesario. No derroches agua.

Como complemento a las acciones anteriores, que son fundamentales, podemos recurrir a dispositivos de ahorro de agua que nos ayuden a reducir el consumo en nuestro hogar. Realizamos a continuación una breve descripción de los dispositivos de ahorro más habituales, alguno de los cuales están disponibles en la sección de Ahorro de Agua de la tienda Efimarket.com.

  • Perlizadores para grifos, que se colocan en la boca del grifo y reducen el caudal de agua que sale. Mediante una reducción del diámetro de salida del grifo se aumenta la velocidad del agua (lo que se conoce incorrectamente como presión de agua). Se estima un 40% de ahorro de agua. Además, pueden incorporar un cabezal giratorio que nos permite dirigir el chorro del agua hacia donde queramos, por lo que son prácticos también.
  • Grifos temporizados, que mediante una válvula cierran el grifo automáticamente cuando se ha pasado el tiempo programado. En general a este tipo de dispositivos se les conoce como grifería temporizada.
  • Reductor volumétrico para duchas, que reduce el caudal de agua de salida sin que se note disminución de presión. Se estima un ahorro del 50% de agua.
  • Economizadores para WC basados en contrapesos. Consiste en un mecanismo que cierra automáticamente la salida de agua de la cisterna antes que el sistema propio de la cisterna, permitiendo hacer descargas parciales. Al no vaciar la cisterna completa, se consigue un ahorro del 40%. Es ideal para aquellos WC antiguos que no poseen sistema de doble descarga (dos pulsadores, uno de ellos para descargar solamente la mitad de la cisterna).
  • Economizadores para WC basados en fluxómetro. El fluxómetro es un dispositivo temporizado de descarga, que se coloca para regular el caudal y controlar la descarga de agua del inodoro. Los modelos típicos cortan la descarga a los 6 segundos aproximadamente.
  • Grifería termostática para la ducha. Uno de los mayores derroches de agua es debido a la que sale de la ducha hasta que alcanzamos la temperatura adecuada. Para tal fin se han diseñado estos dispositivos, que se encargan de hacer la mezcla de agua fría y caliente para mantener la temperatura que le programemos.

Combinando unas prácticas eficientes y responsables de consumo de agua con la instalación de varios dispositivos de ahorro de agua, podemos lograr un importante ahorro energético en el hogar, traducido en una disminución apreciable en el recibo del agua al final de mes.

Estamos convencidos de que pondréis en marcha ahora mismo estos consejos. En breve publicaremos otra nueva entrega de esta serie Eficiencia Energética y Ahorro en el hogar, que es parte como ya sabéis de la Guía Eficiencia Energética Efimarket.com.

Imagen cabecera | Fuente: Agua del grifo por Petr Kratochvil

Imagen artículo | Fuente: Mural Ecoconsejos REE

Serie Eficiencia Energética y ahorro en el hogar: auditoría energetica en el hogar (II)

Pantalla verde¿Cómo puedo averiguar qué aparatos son los que más consumen? ¿Cómo puedo medir con exactitud lo que me cuestan? ¿Qué tengo que hacer para ahorrar energía? En la entrega anterior sobre eficiencia energética en el hogar aprendimos entre otras cosas a descubrir cuánto consumimos en nuestra vivienda, y empezamos a describir una metodología sencilla para que nosotros mismos podamos estimar la energía que gastamos. Aquí tenéis la segunda parte, una nueva entrega de la GUÍA EFICIENCIA ENERGÉTICA EFIMARKET.COM .

Si queremos una mayor exactitud, y en ocasiones mayor comodidad, podemos utilizar una serie de dispositivos electrónicos diseñados para realizar auditorías energéticas sencillas en nuestro hogar (o incluso en la oficina). Los más habituales son los que miden energía eléctrica.

En la sección Medición y Control de esta página tenemos disponibles algunos dispositivos de este tipo. Por ejemplo el más conocido y económico es el medidor de base de enchufe, que colocamos entre el enchufe y el receptor que queremos medir, tal y como aparece en la imagen de abajo.

Para un estudio más detallado, podemos utilizar un gestor energético inteligente. Este dispositivo, que actúa como nuestro pequeño gestor energético, incorpora un medidor de corriente que se coloca en en nuestro cuadro eléctrico, que mide y almacena todos los datos de consumo.  Estos datos se pueden visualizar en tiempo real o si lo preferimos los exporta al ordenador generando estadísticas y mostrando numerosos gráficos de consumo. Esta información nos puede ayudar a detectar  las pautas de nuestro consumo y proponer mejoras para ahorrar luz. Algunos modelos disponen de conexión a internet, por lo que podremos visualizar nuestro consumo desde cualquier lugar, incluso si estamos de vacaciones. Sobre este tipo de dispositivos hablaremos más adelante. ¡Estad atentos!

También es importante comprobar la energía que se consume con todos los aparatos apagados. Aunque en teoría no debería existir consumo, es habitual que los aparatos que tienen función de apagado por standby (la lucecita  roja o naranja que se enciendo al apagar con el mando) como  vídeos, TV, TDT, etc, y algunos electrodomésticos (aparatos de aire acondicionado, horno eléctrico, vitrocerámica, etc) tengan un consumo residual muy pequeño, pero que a final de mes se traduce en bastante dinero. Esta comprobación puede hacerse de madrugada o en algún momento del día en el que no haya ningún aparato funcionando.

En el caso del agua se puede actuar de igual forma, mirando el contador o incluso midiendo el un recipiente el agua que sale de un grifo. A modo de aproximación, se pueden utilizar valores tabulados de consumo de agua de los distintos aparatos (12 litros por minuto para un lavabo, 15 litros por minuto para una ducha, 60 litros de agua en cada servicio para un lavavajillas, etc).

Efergy e-Socket
Medidor de energía Efergy e-Socket. Pulsa sobre la imagen para más detalles.

Aunque no tiene relación directa con el ahorro de agua, se recomienda mirar el contador de agua con todos los grifos cerrados y los aparatos sin funcionamiento, para detectar posibles fugas de agua apenas detectables en nuestra vivienda. ¡Nos podemos llevar un susto en el recibo!.

Una vez que tengamos identificados todos los consumos y sepamos cuáles son los culpables de la mayor parte del recibo mensual, tenemos que hacernos dos preguntas:

  • ¿Puedo reducir el consumo siendo más eficiente?
  • ¿Puedo desplazar el consumo hacia una franja horaria más barata y contratar una tarifa con discriminación horaria?

La primera pregunta nos lleva a un consumo más responsable, como puede ser por ejemplo no dejarnos las luces encendidas al salir de la habitación o no tener el aire acondicionado puesto con las ventanas abiertas. De hecho, nosotros recomendamos este enfoque como elemento principal del ahorro energético.

Si no podemos reducir el consumo de un determinado aparato (por ejemplo un lavavajillas o una lavadora con mucho uso), podemos plantearnos contratar una tarifa con discriminación horaria y consumir durante la noche o primeras horas de la mañana. Siempre que podamos pasar las tareas de mayor consumo energético a las horas valle, tendremos un buen ahorro en el recibo.

En ocasiones no querremos poner en marcha algunos aparatos por la noches, por ejemplo debido al ruido que hace la lavadora. Si además estamos fuera por trabajo y no podemos poner en marcha los aparatos a lo largo de la mañana, siempre podemos recurrir a programadores horarios, que conectan el aparato a una hora prefijada. Pero de esto ya hablaremos en otro artículo.

Con esto ya tenemos una idea general de cómo afrontar un estudio de nuestro consumo energético. En los siguientes artículos hablaremos en profundidad del tema, empezando por la iluminación que será el asunto de nuesta próxima entrega de la serie.

También se puede lograr un ahorro del consumo energético en el hogar sustituyendo los electrodomésticos antiguos por otros nuevos con etiquetado energético. Su menor consumo y las subvenciones para realizar el cambio hacen que se amortice rápidamente la sustitución del electrodoméstico. Próximamente publicaremos un artículo sobre los electrodomésticos con etiquetado eficiente mas comunes en un hogar y de sus plazos de amortización. Este tema es fundamental de la eficiencia energética en el hogar.

Imagen cabecera. Fuente: ECG por Vera Kratochvil

Imagen artículo. Fuente: Efimarket.com

Consejos para ahorrar energía cuando nos vamos de vacaciones

Paisaje playaYa estamos en agosto y muchos de nosotros nos vamos de vacaciones. ¿También se toma vacaciones la eficiencia energética? ¡Por supuesto que no! Es este artículo vamos a dar consejos para ahorrar energía, en nuestro hogar cuando no estamos, en nuestra nueva residencia de vacaciones y en nuestras tareas habituales de ocio. Veremos qué podemos hacer para ahorrar luz, para ahorrar agua y para gastar menos en general.

En primer lugar, antes de irnos de vacaciones, tenemos que revisar muy bien nuestro hogar y apagar todos aquellos dispositivos innecesarios. La televisión, el aparato de TDT, la cadena de música y cualquier otro aparato con función standby deberán estar totalmente apagados, sin el led de color rojo o naranja encendido. Este es un pequeño consumo que podemos ahorrar. No olvidar tampoco el monitor del ordenador ni el router, que también se pueden apagar sin problemas. El termo de agua, si es eléctrico, también lo debemos apagar para que no esté consumiendo energía para mantener caliente un agua que no vamos a utilizar.

Cuando pensemos que ya está todo apagado, podemos acudir al contador de energía eléctrica (si lo tenemos accesible) y ver si sigue consumiendo, señal inequívoca de que aún tenemos algún aparato conectado. En este caso, los sospechosos habituales suelen ser el horno eléctrico, la vitrocerámica y el aire acondicionado, que en ocasiones están diseñados de forma que mantienen un pequeño consumo aunque no estén en funcionamiento.

Si no tenemos necesidad de mantener ningún apararato encendido, podemos ir al cuadro eléctrico de nuestra vivienda y desconectar la alimentación eléctrica. Además, así prevenimos también que cualquier avería eléctrica como un cortocircuito nos dé un disgusto durante nuestras merecidas vacaciones. No obstante, tenemos que prestar especial cuidado a los aparatos electrónicos que puedan perder la programación o descargarse la batería. Un ejemplo de esto son los grabadores de vídeo que se desprograman, el horno que pierde la  configuración de la hora, o la pila de la BIOS que se descarga. También, si tenemos alumbrado de emergencia en nuestra vivienda u oficina, se quedan encendidas y se descargan las baterías. En este caso mejor no desconectar completamente el cuadro y ser más selectivo, desconectando aquellas líneas imprescindibles.

Tal vez sea el frigorífico el único aparato que necesite mantenerse encendido. Esta decisión debería meditarse seriamente, pues si vamos a estar fuera durante dos o tres semanas quizás nos resulte más rentable tenerla apagada, especialmente si no vamos a dejar nada dentro del mismo. A la vuelta de vacaciones se conecta y en unas pocas horas tenemos el firgorífico listo para su utilización. Si esto no fuese posible, es recomendable reducir la temperatura del termostato al mínimo si los alimentos que almacenamos no requieren temperaturas muy bajas. En caso de que el frigorífico disponga de la opción “vacaciones”, hagamos uso de ella.

En cuanto al agua, es conveniente cerrar la llave de paso para evitar consumos innecesarios debidos a posibles goteos en los grifos, que supone varios litros al día. El cierre de la llave de paso supone también una medida de seguridad por posibles roturas y fugas mientras estamos fuera, al igual que ocurre con el gas.

Grifo goteando
Un grifo mal cerrado o goteando agua nos puede costar caro.

Si tenemos jardín y piscina, puede ser aconsejable anular la programación del riego automático y cubrir la piscina con una lona para evitar la evaporación de agua, además, al protegerla de los rayos del Sol necesitará menor tratamiento.

Con estas medidas podemos seguir cumpliendo con la eficiencia energética y por lo tanto conseguir un ahorro energético en el hogar durante nuestras vacaciones. Ese dinerito que dejamos de gastar siempre se agradece después de un gasto importante como suele pasar en vacaciones.

Otro consejo es dejar las persianas bajadas (total o parcialmente) para evitar el recalentamiento de la vivienda. Esto es especialmente importante a la vuelta de vacaciones, pues si nos encontramos nuestro hogar muy caliente el gasto para climatizar de nuevo las habitaciones va a ser grande.

Finalmente, una vez lleguemos a nuestro destino podemos seguir los mismos criterios de ahorro energético que mantenemos en nuestro hogar. Apagar las luces y la televisión cuando salimos, mantener el termostato del aire acondicionado a 25 grados, son acciones que podemos hacer fácilmente. Es cierto que si estamos en un hotel o similar no nos cuesta dinero adicional gastar más energía, pero en nuestro planeta nos lo agradecerá.

En el próximo artículo, que publicaremos en breve, hablaremos de la conducción eficiente y daremos consejos para ahorrar conbustible. Sobre todo ahora en vacaciones, cuando realizamos largos viajes en coche, nuestro bolsillo se ve afectado de forma importante.

Imagen cabecera | Fuente: Playa por Anna Cervova

Imagen artículo | Fuente: Faucet drop

Serie Eficiencia Energética y ahorro en el hogar: auditoría energética en el hogar (I)

Casa y jardínEstamos de acuerdo en la necesidad de reducir el consumo energético y logar un ahorro económico a final de mes. Pero llegados a este punto nos preguntamos, ¿Cómo puedo averiguar qué aparatos son los que más consumen? ¿Cómo puedo medir con exactitud lo que me cuestan? ¿Qué tengo que hacer para ahorrar energía? Todas estas cuestiones las vamos a resolver en este nuevo artículo de la serie Eficiencia Energética y Ahorro en el hogar, que va a formar parte de la GUÍA EFICIENCIA ENERGÉTICA EFIMARKET.COM.

El estudio de nuestro consumo energético debería empezar por recolectar los recibos de energía eléctrica, gas y agua, tal y como procedería un gestor energético. Es recomendable disponer de los datos de un año para obtener una media de consumo y analizar la energía consumida en invierno y verano, épocas en las que se gasta más. Si no disponemos de todos los recibos, podemos acudir al historial de consumo que aparece en la factura (ver artículos sobre la factura eléctrica y la factura de gas).

Del recibo podemos obtener un consumo medio en kWh (tanto de gas como de electricidad) y en metros cúbicos para el agua. Recomendamos calcular también las medias de las estaciones (primavera, verano, otoño, invierno) para diferenciar los consumos propios de cada temporada (calefacción, aire acondicionado, etc).

Una vez que sabemos la energía que gastamos, debemos descubir qué aparatos son los responsable de la mayor parte del consumo, para tratar de reducir la factura si es posible y lograr un ahorro energético en el hogar. En primer lugar miraremos la placa del aparato, donde encontraremos el valor de la potencia. Tanto si el aparato es eléctrico o térmico, la potencia viene reflejada en kilovatios (kW). Si nuestro aparato es antiguo y no tiene placa, averiguaremos el modelo y buscaremos por Internet algún catálogo antiguo o referencia. Si no lo encontráis, podéis recurrir a nosotros y trataremos de averigurarlo, nos convertiremos en vuestros asesores de gestor energético.

Es importante saber que la potencia eléctrica que aparece en la placa es la máxima del aparato, por lo que no es tan fácil determinar la energía consumida. Por ejemplo, en el caso de una bombilla de 50W, la energía consumida se obtiene multiplicando esos 50W por las horas de funcionamiento (por ejemplo 6 horas), obteniendo un valor de 300 vatios hora (Wh).

Sin embargo, en el caso de los electrodomésticos y otros aparatos, la potencia no es constante (por ejemplo en ordenadores gasta más si está grabando un CD-ROM) ni continua (por ejemplo los aparatos de climatización y los frigoríficos, que se conectan y se desconectan).

Monitor TFTPara determinar el tiempo de funcionamiento de los aparatos con funcionamiento intermitente, podemos vigilar cuándo están encendidos y el tiempo que están. Por ejemplo, los frigoríficos tienen un modo de funcionamiento de unos 15 minutos, pero varía según la época del año (el calor que hace), si está más o menos cargado, etc. Es importante tener en cuenta que un frigorífico pierde mucha energía cuando se abre la puerta, sobre todo si está casi vacío, debido a que los alimentos almacenan el frío.

En cuanto a la potencia que consumen realmente, se puede calcular con un poco de esfuerzo y una calculadora. Si tenemos accesible el contador (agua, luz o gas), podemos poner en marcha un determinado aparato y comprobar la energía que consume.

Por ejemplo, en los contadores antiguos de electricidad podemos ver una rueda que gira contabilizando la energía. Suele venir reflejada la conversión de vueltas a energía (del orden de 300 vueltas cada kWh consumido). Contando las vueltas que da la rueda en un periodo de tiempo, podemos estimar el consumo en kWh del aparato. Es necesario asegurarse de que solamente está encendido este aparato, desconectando cualquier otro aparato que pueda ponerse en funcionamiento.

Este método de medir la energía no cabe duda de que requiere dedicar tiempo y esfuerzo, pero puede servir de primera aproximación a nuestra auditoría doméstica. También hay que reconocer que puede llevarnos a errores importantes, pues es imposible estar siempre pendiente del “comportamiento” de cada electrodoméstico. En ocasiones el trabajo del gestor energético no es fácil.

Nos queda todavía mucho de qué hablar sobre las auditorías de eficiencia energética en el hogar, así que haremos una segunda entrega donde comentaremos entre otras cosa la utilización de medidores electrónicos de consumo (en sustitución de la metodología “manual” que hemos explicado) y cómo proceder una vez que tengamos hecho el estudio.

Esperamos que os haya gustado esta primera entrega. En breve publicaremos la segunda parte, en el ámbito de la Guía Eficiencia Energética Efimarket.com.

Imagen cabecera. Fuente: Bungalow por Petr Kratochvil

Imagen artículo. Fuente: Monitor de la computadora aislada por Petr Kratochvil

Serie Eficiencia Energética y ahorro en el hogar: presentación

Documentos escala eficiencia energeticaCon este artículo iniciamos una serie temática dedicada a la eficiencia y el ahorro en el hogar. El aumento del bienestar de nuestras viviendas ha multiplicado el consumo de energía en la última década. Cada vez gastamos más electricidad y gas en nuestros hogares (TV, TDT, climatización y calefacción, microondas, cafetera, secadora, ordenadores, etc), siendo los hogares responsables del 30% de la energía consumida en el país. Pretendemos con esta serie de artículos proporcionar consejos y criterios de consumo para aprovechar mejor la energía y reducir la factura a final de mes.

Para controlar el gasto creciente en energía, el Ministerio de Industria toma cartas en el asunto y decide adoptar una serie de medidas para lograr un mejor aprovechamiento de los recursos. Para ello, en el año 2003 se elabora en España la conocida como Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética, que pretende establecer la política nacional para los años siguientes (actualmente hasta el 2012) en materia de ahorro y eficiencia, cumpliendo además el protocolo de Kyoto.

Las medidas incluyen planes de movilidad urbana, conducción eficiente de vehículos, cogeneración (autoproducción de energía), mejora del aislamiento térmico de los edificios, mejora de la eficiencia energética de las instalaciones de calefacción y climatización, y renovación de electrodomésticos.

A través de los Planes Renove se fomenta la sustitución de electrodomésticos, calderas y sistemas de climatización, elementos de construcción de la viviendas (ventanas, fachadas, cubiertas, etc), y ascensores. Para ello se destinan fondos estatales en forma de ayudas al ciudadano para las mejoras. Estas ayudas se gestionan a través de las Comunidades Autónomas.

La eficiencia energética en las viviendas se afronta desde dos puntos de vista, la disminución del consumo por una parte, y la mejora de los aislamientos en la edificación por otra parte.

El número de electrodomésticos (lavadoras, lavavajillas, hornos, frigoríficos y similares) en nuestros hogares es cada vez mayor, y son una parte importante del consumo de la vivienda. Se estima que actualmente los electrodomésticos suponen el 13% del consumo de energía eléctrica total en los hogares.

Cartel publicitario Plan Renove. Ministerio de Industria.
Cartel publicitario Plan Renove. Ministerio de Industria.

Para garantizar la reducción de consumo con la sustitución de los aparatos antiguos, el Plan Renove se exige a los nuevos una eficiencia energética determinada. Esta eficiencia viene determinada por la denominada etiqueta energética, de ámbito europeo, y que informa al usuario sobre cuál es el consumo real del producto. Esa etiqueta define 7 clases de eficiencia de acuerdo con un código de colores, y debe mostrarse en todos los productos.

Por otro lado, la mejora de los aislamientos térmicos es una actuación fundamental para reducir el consumo de energía en calefacción y climatización. Unas buenas paredes y unas ventanas con un aislamiento adecuado evita las pérdidas de calor a través de los muros y forjados, y reduce el consumo de calderas, aires acondicionados, etc.

A modo de ejemplo, según el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), la mejora del aislamiento de las cubiertas (que son las que reciben directamente la radiación del sol) puede conseguir un 20% de ahorro en la energía necesaria en calefacción y climatización.

También se están sustituyendo los ascensores existentes en edificios comunitarios de cierta antiguedad por otros de reciente fabricación y de menor consumo. El consumo actual en edificios grandes alcanza cifras de 5.000 a 7.000 kWh anualmente.

El Plan Renove ha conseguido desde el año 2006 la sustitución de más de tres millones de electrodomésticos y otros equipos. El ahorro conseguido equivale al consumo anual de 700.000 hogares, según los datos del IDAE.

Además, no solamente hay que considerar el ahorro económico sino el beneficio medioambiental. Cada vivienda es responsable de la emisión de 5 toneladas de CO2 a la atmósfera, por lo con estas medidas de eficiencia energética cada uno de nosotros podemos poner nuestro granito de arena en la protección del medio ambiente.

En los artículos siguientes vamos a explicar cómo estimar el consumo de energía en nuestros hogares, y daremos diversos consejos para reducir el consumo en iluminación, climatización y agua. Además hablaremos de cómo sustituir nuestros antiguos electrodomésticos por otros nuevos con etiquetado energético.

¡Esperamos que os sea útil esta serie de artículos!

Imagen cabecera. Fuente: IDAE

Conozca la tarifa con Discriminación Horaria

RelojHoy hablaremos sobre la discriminación horaria, o dicho de otra forma, como ahorrar en la factura eléctrica adaptando nuestro consumo al precio de la electricidad. Lee atentamente, este artículo te puede ayudar a reducir el coste de tu factura hasta un 40%, para pensárselo, no?

Las tarifas que tiene la mayoría de la gente establecen un precio fijo por kWh consumido. Sin embargo, poca gente sabe que se puede realizar un contrato que establezca un precio diferente para cada tramo horario, esto se conoce como tarifa con discriminación horaria, frente a la tarifa normal sin discriminación horaria.

De esta forma se puede adaptar el perfil de consumo a la tarifa contratada y desplazar las tareas de mayor consumo (lavadora, lavavajillas, encimera eléctrica, etc) a aquellas franjas horarias en las que el precio de la energía es menor.

De acuerdo con la legislación vigente se establecen dos franjas horarias para potencia contratada de hasta 15 kW (si quieres saber más sobre la potencia contratada pulsa aquí ), y tres franjas horarias para potencia superior a 15 kW.

Para potencias inferior a 15 kW, que es lo habitual en los hogares domésticos y en la mayor parte de las PYMES como oficinas y pequeños comercios, los periodos tarifarios establecidos se denominan valle y punta. El periodo valle (que es más barato) ocupa 14 horas al día, y se prolonga desde las 22 horas hasta las 12 horas del día siguiente en verano, y desde las 23 horas hasta las 13 horas del día siguiente en verano. De esta forma, el periodo punta ocupa 10 horas al día, desde las 12h a las 22h en invierno y desde las 13h y 23h en verano. Los cambios de horario de invierno a verano o viceversa coincidirán con la fecha del cambio oficial de hora. Os recordamos que el siguiente cambio a horario de invierno es el 30 de octubre de 2011.

Para ver un poco mejor este horario, lo mostramos en una gráfica, así tendremos bien claro cuando pagamos más por la energía que consumimos.

Franjas horarias
Franjas horarias

¿Cuánto cuesta? Para potencias contratadas inferiores a 10 kW y tarifas de último recurso, se puede contratar la tarifa TUR sin discriminación horaria (14 céntimos de € por kWh aproximadamente) o TUR con discriminación horaria (alrededor de 17 céntimos en punta y 6 céntimos en valle). Se puede observar que el coste de la energía es casi un 60% inferior en periodo valle que en punta. Para saber si estamos haciendo un buen negocio con nuestro cambio es conveniente que conozcamos nuestro consumo, como sabemos que ir apuntando que tenemos encendido cada vez durante las 24 horas del día no es operativo te proponemos hacerte con un monitor de consumo que te ayudará con tus cálculos. Si quieres uno, en nuestra tienda tenemos modelos que se conectan a internet y otros con los que exportas los datos a tu PC, así conocerás mejor tu consumo y podrás actuar sobre él.

¿Quieres saber más?Para tarifas a mercado (la alternativa a TUR) la denominación de las tarifas es diferente. Para una potencia contratada igual o inferior a 10 kW, las tarifas se denominan actualmente 2.0A sin discriminación horaria y 2.0 DHA con discriminación horaria. En el caso de que la potencia contratada sea entre 10 kW y 15 kW, las tarifas pasan a denominarse 2.1A y 2.1DHA. Para potencias superiores a 15 kW la tarifa se denomina 3.0A.

Si tienes una potencia alta (más de 15 kW) el precio de la energía para los distintos periodos tarifarios en el caso de libre mercado es variable, aunque se mantiene una diferencia similar entre franjas valle (con menor consumo) y franjas punta (con mayor consumo).

¿Qué puedes hacer para cambiarte? Ponte en contacto con tu compañía comercializadora, (su número de teléfono aparecerá en tu factura eléctrica) y solicita más información sobre los costes y condiciones, una vez tomes la decisión, solicita el cambio.   La contratación de suministro de energía con discriminación horaria requiere instalar un contador de energía que permita diferenciar el consumo realizado en cada franja horaria.

¡Recuerda que también puedes entrar en nuestro foro e intentaremos resolver todas tus dudas! Y si ya te has cambiado, entra y cuéntanos tu experiencia, seguro que ayudas a muchos foreros indecisos! Nuestro próximo artículo te explicará más sobre la Tarifa de Último Recurso (T.U.R) y el Mercado Libre.